Tu mascota no puede decirte qué le pasa.
Pero tú puedes hacer algo para ayudarla.
Las mascotas son sumamente sensibles a su entorno y pueden verse afectadas por lo que viven a diario, por las emociones de sus tutores y por patrones que pueden venir incluso de su historia o linaje.
Muchos de estos patrones se manifiestan como cambios emocionales, temores repentinos o comportamientos difíciles que la medicina tradicional no siempre alcanza a explicar en su totalidad.


